Resumen
El cianuro, una toxina mitocondrial, es considerado una de las sustancias más letales a las que puede estar expuesto el ser humano. Existen diversos compuestos de cianuro, siendo los más comunes las sales de sodio o potasio, el gas cianhídrico y los glucósidos cianogénicos presentes en plantas. La mayoría de las intoxicaciones ocurren por vía oral, constituyendo un importante desafío diagnóstico tanto en la atención médica como en la investigación forense de las muertes. La manipulación de cadáveres de personas fallecidas por intoxicación con cianuro representa un riesgo ocupacional debido a la posible exposición a gases liberados por el cuerpo. Considerando la escasez de datos nacionales sobre este tema, se realizó un estudio basado en 13 informes de autopsias de intoxicación oral por cianuro del Laboratorio de Toxicología del Instituto Médico Legal André Roquette, correspondientes al período de 2002 a 2018. En siete casos se sugirió la hipótesis de suicidio, mientras que los demás fueron clasificados como muertes por esclarecer. La mayoría de las víctimas eran hombres (84,6%), de raza blanca (76,9%), con una edad media de 41,8 años. Cuatro personas recibieron atención médica antes del fallecimiento. En cuanto a los hallazgos externos, tres individuos presentaron cianosis cutaneomucosa. El característico olor a almendras amargas y la coloración rojiza de la piel o de las livideces cadavéricas no fueron descritos en ninguno de los casos. En el examen interno, los hallazgos más frecuentes fueron secreción espumosa en los pulmones y petequias viscerales. Se observaron alteraciones gástricas en tres individuos. La alcoholemia fue investigada en la mayoría de los casos, con resultado positivo en dos personas. Estos datos contribuyen a una mejor caracterización epidemiológica de las muertes por intoxicación oral con cianuro y pueden mejorar el conocimiento sobre este tipo de ocurrencias.