Resumen
Basándose en los principios de la Criminalística, la pericia criminal ambiental tiene como objetivo proporcionar soporte técnico a los procesos judiciales relacionados con posibles daños al medio ambiente, permitiendo reflejar la tipificación del agente infractor respecto de la conducta analizada. Además, la naturaleza interdisciplinaria de la materia ambiental exige frecuentemente una evaluación amplia por parte del profesional encargado del análisis.
Ante la complejidad de las funciones y elementos que constituyen el suelo, por ejemplo, la constatación de flujo hídrico o canales en el medio pedológico requiere especial atención, ya que este fenómeno puede o no indicar la afloración natural del nivel freático y, en consecuencia, la existencia de un manantial o fuente de agua, caracterizando así un Área de Preservación Permanente (APP), de acuerdo con la legislación vigente.
Por otro lado, la interpretación equivocada de estos fenómenos naturales puede generar, en el ámbito judicial, una tipificación inadecuada de hechos que no constituyen infracción, debido a que el objeto analizado no se caracteriza como manantial o fuente de agua según la legislación actual. Dichos fenómenos también pueden identificarse como túneles o conductos, que corresponden a canales abiertos en subsuperficie y formados por la disolución y arrastre de minerales derivados de procesos erosivos subsuperficiales.
Por lo tanto, este artículo busca contribuir al debate técnico-científico en el campo de las ciencias forenses y colaborar con otros profesionales que actúan en el contexto pericial, proporcionando fundamentos técnicos para exámenes periciales de naturaleza ambiental.